Pérez Iglesias destaca el papel de la política científica para conectar la proyección global de las universidades y el compromiso con lo local

  • El consejero de Ciencia, Universidades e Innovación ha participado en el encuentro “El rol transformador de la universidad del siglo XXI”
  • La jornada se ha celebrado en el marco del 140 aniversario de la Universidad de Deusto
  • Ha subrayado que “una adecuada política de incentivos debe coadyuvar a que las universidades orienten parte de su labor hacia las áreas prioritarias para el país”

“La política científica que desarrolla un Gobierno es clave para conseguir la conexión entre la proyección global de las universidades y el compromiso con lo local, con el entorno social, económico y cultural”, ha destacado el consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, durante la clausura de la jornada “El rol transformador de la universidad del siglo XXI”, organizada por la Universidad de Deusto en el marco de la conmemoración de su 140 aniversario.

Durante el encuentro, celebrado en el Campus de Donostia-San Sebastián, se ha reflexionado sobre el papel que deben desempeñar las universidades ante los grandes desafíos económicos, sociales y tecnológicos, así como sobre su capacidad para contribuir al desarrollo y la transformación de los territorios en los que desarrollan su actividad.

En este contexto, Pérez Iglesias ha señalado que “las universidades han de promover una buena investigación en todas las ramas del saber, a la vez que desarrollan actuaciones diferenciales, mediante centros especializados, para promover ciencia e innovación en las áreas de importancia estratégica para el país”.

Ha explicado que corresponde al Gobierno, además de apoyar el buen trabajo que realizan las universidades, tener claras cuáles son las prioridades del país y generar los incentivos para que estas puedan avanzar en la especialización en esas áreas. “Una adecuada política de incentivos debe coadyuvar a que las universidades orienten parte de su labor hacia esas áreas”, ha subrayado.

Estrategia de Faros de Innovación

Como ejemplo de los incentivos impulsados en esta dirección, se ha referido a la estrategia de Faros Innovación que «cumplen una función clave porque buscan vincular las capacidades académicas y científicas con las necesidades derivadas del entorno socioeconómico y con los retos que nos plantean las tres grandes transiciones».

Así mismo, ha señalado que las universidades deben tener presentes estas tres grandes transiciones que están transformando las sociedades occidentales —la digital y tecnológica, la energética y medioambiental, y la sociodemográfica y sanitaria— y dar respuesta a ellas a través de sus propias decisiones.

Entre ellas, ha prestado especial atención a la transición digital y tecnológica y a las implicaciones de la inteligencia artificial sobre la forma de adquirir conocimiento. Ha advertido de que la “inteligencia artificial, más que una herramienta poderosa, es una palanca de transformación sistémica, con un potencial cuyas consecuencias sociales, económicas y culturales son difíciles de atisbar. Asistimos a un cambio de paradigma de base cognitiva cuyo verdadero carácter y alcance desconocemos”.

En este sentido, ha señalado que el reto para las universidades no se limita a cuestiones como la docencia, el aprendizaje o la evaluación, sino que exige comprender las consecuencias que estas nuevas herramientas pueden tener sobre la propia forma de generar conocimiento.

Noticia ofrecida por Gobierno Vasco. Ver noticia original