Tapia reclama “un acuerdo sincero de país” sobre la energía

La consejera Arantxa Tapia, en la jornada.

La consejera de Desarrollo Económico, Sostenibilidad y Medio Ambiente, Arantxa Tapia, ha abogado por “un acuerdo sincero de país” sobre la energía debido a la crisis provocada por el encarecimiento. Tapia ha abierto una jornada sobre el impacto en la economía y la empresa vasca de la invasión rusa de Ucrania, organizada por la Agencia Vasca de Internacionalización del Grupo SPRI y celebrada en el Parque Científico y Tecnológico de Bizkaia.

“Nos hallamos en un tablero con unas reglas de juego propias de una economía de guerra”, ha entizado la consejera ante de apuntar las actuaciones desarrolladas por el Gobierno vasco “tanto en el humanitario con la acogida de personas refugiadas, como en el económico y empresarial. Esta maquinaria ha permanecido activa, próxima y creemos haber contribuido en tres grandes planos de actuación”.

Se ha referido, en primer lugar, al análisis y seguimiento puntual de la situación geoeconómico-política internacional de la mano de la Agencia Vasca de Internacionalización (Basque Trade & Investment). El segundo plano ha sido la intensificación de los programas de ayudas existentes y la puesta en marcha de nuevos mecanismos e instrumentos de acompañamiento empresarial. Y el tercero, “que abarca los dos anteriores y “más allá”, el de la alerta energética. Una crisis europea sin parangón ligado a un bien tan básico y necesitado como es el de la energía”.

Tapia ha recordado el anuncio, el jueves en el Parlamento vasco, del lehendakari Iñigo Urkullu de la nueva herramienta de ayuda, el programa Hitzartuz, que tendrá un impacto de 400 millones de euros y contempla hasta ocho medidas diferentes.

La consejera ha incidido en la necesidad de que Euskadi reduzca su dependencia energética. “No vamos a conseguir generar el 100% de la energía que generamos. Nuestros principios siguen siendo reforzar la eficiencia energética, incrementar la generación de renovables, y de energías verdes y alternativas como puede ser el hidrógeno”. En esta línea, señaló que “necesitamos un acuerdo sincero de país” sobre la energía,

La consejera delegada de la Agencia Vasca de Internacionalización, Ainhoa Ondarzabal, ha destacado la ralentización del crecimiento económico mundial, con una previsión de tipos de interés al 3,5% el próximo año, una desaceleración del comercio internacional y una tendencia al proteccionismo.

Comunicación directa con las empresas

Ha recordado que, nada más producirse la invasión de Ucrania, la Agencia impulsó canales de comunicación directos con la empresa vasca, “con el objeto de conocer sus necesidades y acompañarlas en esta nueva situación”. Este acercamiento se tradujo en un seguimiento individualizado de la práctica totalidad de las empresas vascas con implantaciones en los países de riesgo, por parte de las oficinas de la Agencia Vasca de Internacionalización de Rusia, Polonia y República Checa y con las empresas vascas con actividad en esos países por parte del equipo en Euskadi. “En total, contactamos con casi 200 empresas.”

Ha añadido que se pusieron en marcha dos medidas de acompañamiento inmediato, como informes de seguimiento periódicos y un Help Desk (una ventana de ayuda) de soporte a las empresas, “dónde hemos recibido un centenar de consultas por parte de las empresas vascas en los primeros meses de guerra y hemos ayudado a canalizar y resolver”.

Ana Camacho, directora de Industria y Transición Energética, ha explicado los programas de ayudas a las empresas y personas para paliar las consecuencias de la guerra, con un montante de 158 millones de euros hasta 2024. Entre ellos, 63 millones destinados a las empresas y micropymes.

Ha destacado el nuevo programa Bulzatu para los sobrecostes en materias primas y logísticos o la cancelación de pedidos, con 20 millones, o los de ayudas a empresas consumidores de gas, asesoramiento legal especializado y aplazamiento de reintegros y alquileres.

Mikel Amundarain, viceconsejero de Industria, ha afirmado que el sistema energético mallado de Euskadi permite mayor seguridad en el suministro, pero los costes económicos son considerables. Ha sostenido que el plan de contingencia energético de Euskadi, lanzado en agosto, es un documento abierto trabajando con diferentes agentes e instituciones “sin carácter coercitivo, participado desde lo público y lo privado”, que se sigue actualizando.

Aitor Urzelai, director general del Grupo SPRI, quien ha cerrado la jornada, ha anunciado que, en esta situación, “estamos muy cerca de las empresas. Hablamos todos los días con las empresas y queremos recibir vuestras aportaciones”.

Noticia ofrecida por la SPRI